Pude abortar gracias al apoyo de un grupo de mujeres

Actualmente tengo 27 años y hace un año me sometí a un aborto de manera clandestina, soy de un estado del país donde el aborto es ilegal por lo que no existen clínicas ni médicos que te brinden este servicio como sí ocurre en la Ciudad de México, aquí someterte a un aborto te puede llevar a la cárcel por hasta tres años, sin embargo, tener un hijo para mí no era la mejor opción.

Cuando me enteré que estaba embarazada no me encontraba en la mejor situación, aún vivía con mis padres y apenas estaba iniciando mi carrera profesional, no tenía los recursos para mantenerme yo sola y mucho menos a un bebé.

Al momento sentí mucha soledad y miedo porque sentía que era la única persona en el mundo en esa situación, creí que nadie jamás me entendería y que tendría que enfrentarlo yo sola, pero conforme me puse a investigar sobre qué opciones tenía comencé a darme cuenta que no estaba sola que había muchas chicas que habían pasado por una situación similar y que aún sin conocerme estaban dispuestas a ayudarme.

Ellas son un grupo de mujeres que luchan por la igualdad de género y por derecho de las mujeres a decidir, muchos las llaman feminazis, para mi fueron como mis ángeles de la guarda, ya que ellas sin juzgarme desde el principio me brindaron todo su apoyo lo cual fue crucial para mi proceso emocional.

Pero no sólo eso también me dieron las herramientas necesarias para tomar la mejor decisión, yo no podía viajar a la Ciudad de México así que tuve que practicarme un aborto clandestino en mi habitación.

Para prepararme estudie de pies a cabeza un documento de la Organización Mundial de la Salud que se llama “Aborto sin riesgos: guía técnica y de políticas para sistemas de salud”. Realicé paso a paso todo el protocolo desde acudir a una revisión médica hasta la compra el misoprostol.

Además el colectivo de mujeres resolvió todas mis dudas y me hicieron sentir segura, sabía que no era la mejor solución pero era lo mejor que podía hacer con las herramientas que tenía. En realidad debo decir que fue menos traumático y doloroso de lo que esperaba, sí tuve algunos síntomas como dolores y nauseas pero todo pasó pronto.

Fue muy arriesgado lo que hice pero por fortuna todo salió bien, no lo volvería a hacer porque el aborto no es un método anticonceptivo, ahora toma precauciones extras, pero no me arrepiento de nada, aunque si el aborto fuera legal en todo el país no habría cientos de mujeres haciendo prácticas clandestinas y poniendo su vida en riesgo.

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