Un viaje amargo

La interrupción del embarazo puede realizarse legalmente hasta la semana 12 de gestación por decisión de la mujer de manera legal en la Ciudad de México, sin embargo, existen muchas mujeres que viven al interior del país que se enfrentan a grandes retos ya que en sus lugares de residencia el aborto está penado. Esta es la historia de alguien que tuvo que realizar un viaje un tanto amargo para ejercer un derecho.

Ella al igual que muchas mujeres que buscan el aborto como una solución es porque no se encontraban en el momento indicado para formar una familia y criar a un hijo. Es por eso que en cuanto se enteró que estaba embarazada comenzó a buscar opciones para terminar con la gestación.

En su búsqueda se dio cuenta que no podría encontrar un médico que pudiera realizarle el procedimiento legalmente y que se deseaba hacerlo tendría que hacerse de forma clandestina con los riesgos que eso implicaba. Esto le causó mucho temor porque había escuchado historias de jóvenes que habían recurrido a estos métodos y lamentablemente habían sufrido las consecuencias de no hacerlo en un sitio seguro.

Otra de las opciones que planteó usar fueron pastillas abortivas que podía solicitar desde internet, sin embargo, era algo que tampoco le inspiraba la confianza necesaria para hacerlo. Sin muchas opciones disponibles una conocida le comentó que lo mejor era viajar a la Ciudad de México y buscar una clínica.

Lo primero que hizo fue buscar por internet una clínica certificada con precios accesibles, los contactó y agendó una cita. El siguiente paso era buscar cómo viajar a la Ciudad de México tenía que buscar la manera de conseguir los recursos y el motivo para que su familia no sospechara de su viaje.

El dinero lo logró conseguir pidiendo un préstamo a una señora que se dedica a eso, sabía que debería una buena cantidad y que los intereses serían altos, pero no le importó tener que trabajar más para después pagar la deuda. Después ideó el pretexto perfecto con ayuda de una amiga y emprendió su primer viaje a la ciudad.

Nunca había viajado tan lejos y lamentaba que su primer viaje fuera en esas circunstancias. El caos de la ciudad la atormentó pero estaba más centrada en que todo saliera bien. Afortunadamente para ella el proceso fue exitoso y volvió a su estado de origen, nunca sería la misma de nuevo pero se sentiría más tranquila y aliviada. Ahora espera regresar a la ciudad en otras circunstancias.

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