Me dio pena pedir ayuda y casi pierdo la vida

Tomar la decisión de practicarse un aborto no es nada fácil vienen a la mente muchos tabúes, miedos, estigmas y hasta culpas. Muchas mujeres incluso deciden continuar su embarazo sólo por esos temores y prejuicios y mucha más arriesgan incluso su vida al querer enfrentar esta decisión solas y sin la ayuda adecuada. Este es el caso de una lectora que nos comparte su historia en donde por poco pierde la vida, te compartimos su relato.

“Hoy quisiera compartir mi historia con otras mujeres esperando que pueda ayudarle a evaluar sus acciones y también debo admitir que escribir estas líneas es una forma de desahogarme y liberarme de las culpas que yo misma he decidió cargar.

Mi historia comienza como la de muchas, conocí a un chico en mi escuela, me enamoré perdidamente de él y no dude en ningún momento en estar con él pero mi error comenzó desde el momento en que no exigí tener relaciones con protección, a pesar de que sabía que estaba mal me dejé convencer con sus palabras y lamentablemente unas semanas después me di cuenta del gran error que había cometido.

La preocupación inició cuando llevaba unos días de retraso en mi periodo, al ver que no me bajaba decidí hacerme una prueba casera de embarazo que confirmó mis sospechas, en ese momento sentí mucho coraje, frustración y miedo, después de llorar por un buen rato en mi cuarto comencé a pensar en qué hacer, no quería contárselo a nadie me daba pena que se enterarán que fui lo suficientemente débil para permitir que pasara algo así, eso no iba con mi imagen y tenía que mantenerla.

Lo primero que se me ocurrió fue entrar a internet para buscar cómo podía resolver este problema y encontré por redes sociales a alguien que vendía unas pastillas que decía terminarían con todo, así que lo contacté y obtuve lo que estaba buscando, seguí las indicaciones que me dio y pensé que todo pasaría muy pronto, pero no fue así.

Resultó que sufrí una hemorragia que no paraba, una prima fue a verme y me notó muy mal tuve que decirle lo que había pasado y me llevaron de inmediato a emergencias, los médicos me intervinieron de inmediato y lograron detener la hemorragia, dijeron que si hubiera esperando un poco más es posible que no estaría viva para contarlo, fue en ese momento que me arrepentí no de abortar, sino de no hacerlo en condiciones adecuadas”.

 

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