Historia de un aborto

El aborto es un tema complicado pero no es algo insuperable, la mayoría de las mujeres que abortan lo que necesitan es un poco de apoyo por parte de sus seres queridos y conocidos para pasar por sobre ello. Hoy, daremos espacio a la historia de aborto de Mariana Glezer, una actriz brasileña.

Mariana es una actriz que vive en uno de los países que más desdeñan el papel y los derechos de la mujer; las violaciones son el pan de cada día y justo hace poco tuvimos la desdicha de escuchar la historia de una mujer que fue víctima de una violación tumultuaria, tras lo que se re abre el espacio a la pregunta ¿En qué situaciones se debe permitir el aborto?

Aquí la historia:

Corrían mis 18 años, era estudiante de escuela de paga y como la mayoría de las chicas de mi generación, estaba teniendo relaciones sexuales consensuadas y muchas veces sin protección. Yo tenía la idea de que mientras estuviera en mi período podía no utilizar preservativo sin riesgos de quedar embarazada, así que me aventé y lo hice, obviamente terminé embarazada y totalmente espantada por no saber cómo tomarlo ni cómo reaccionar.

Evidentemente le dije a mi pareja quien (hoy padre de mis dos hijos) me apoyó en todo lo que necesité, porque eran épocas muy diferentes a las de ahora, era 1999 y la plática del aborto era tan tabú que ni siquiera se hacía a escondidas. Decidí abortar porque se que para tener hijos se necesita mucho más que la ganas de tener un bebé entre brazos y eran cosas que no me sentía lista para darle; puede decirse que lo hice por él, pero la culpa aún me hace pensar que fue un acto totalmente egoísta.

Lo haya sido o no, tuve la suerte de acudir con un médico que no me dejó ninguna secuela pues en esos entonces se tenía que hacer clandestino y muchos de los médicos abortistas ni siquiera lo eran y solo buscaban sacar el dinero de las mujeres. Se escuchaban casos terribles de mujeres que quedaban destrozadas o sencillamente morían desangradas en la camilla.

Al final aborté, pero veo que hay muchas chicas hoy en día que solo por no ser señaladas no lo hacen y terminan trayendo al mundo niños y bebés que no quieren y maltratan o descuidan, yo creo que abortar es mejor que odiar.

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